Mientras estaba levantando la mesa me puse a pensar sobre la religión y las contradicciones que muchas veces encierran sus enseñanzas.
Imaginemos un católico ortodoxo, de pura cepa, bien chapado a la antigua. El tipo hace 1 mes que se compró un autito normal y lo tiene asegurado contra terceros. Pagó su primer cuota de $67.
Supongamos que lo chocan de atrás. No le pasa nada pero la cola del auto queda hecha bosta. El tipo va a la aseguradora y le dan la guita del arreglo. Unos $1.800. Como no le gustó cómo lo trataron y las vueltas que tuvo que dar para cobrar esa plata, se cambia de aseguradora.
Por eso me puse a pensar…
Si todo acontece por voluntad de Dios el choque también ocurrió por voluntad de Dios.
Si fue una voluntad divina el tipo que lo chocó no tuvo nada que ver, porque no fue culpa de él sino de Él.
Si fue culpa de un ente abstracto, el seguro contra terceros no lo cubre. Porque con la palabra “terceros” se refiere a personas físicas (y esto es algo que me contaron off the record fuentes oficiales de Segurometal).
Si pagó solo la primera cuota ($67) y la aseguradora le dió $1.800 para el arreglo quiere decir que le sacó $1.733 de diferencia.
Por eso me pregunto…
En primer lugar, la diferencia que le sacó a la aseguradora, ¿¿¿no sería lucrar con la voluntad de Dios???.
En segundo lugar, si todo pasa porque Dios quiere que pase… ¿con qué motivo vas a asegurar el auto?. ¿¿¿Para asegurarte que la voluntad Divina no te perjudique??? (¿¿¿No se supone que eso es algo bueno???).
¡¡¡Si Dios quiere que andes con el auto chocado, andá con el auto chocado!!!
No sé. Lo dejo para debate.
Etiquetas: aseguradora, cristiano, dinero, dios, lucrar, ortodoxo, religión, seguro
